Hay un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus. Se ve en él un angel al parecer en el momento de alejarse de algo, sobre lo cual clava la mirada.
Tiene los ojos desencajados la boca abierta y las alas tendidas. El angel de la historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de aconteciemientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El angel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado.
Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el angel no puede plegarlas. Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso.
Walter Benjamin.
2 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

Klee es uno pintor de los que dicen muchas cosas , pero el amigo Walter creo que aqui se coló un poco. Lo dice un admirador de Klee.
Un saludo y espero ver más articulos tuyos, ya que este es de los primeros.
Bueno ... ya sabes que Walter era muy original y provocador. De hecho él se compró el dibujo de Klee sobre el que interpretó este ángel de la historia y lo tenía en su habitación. Quizá Benjamin hablaba de esa sensación que tenemos todos de perder las cosas y sin embargo saludarlas en la huida, como nos decía Kavafis en el poema de Antonio y Alejandría, cuando le indicaba que saludara a la ciudad y al mundo que así había perdido.